
Burbuja de detección temprana de incendios
Reúne en una sola solución todo lo que hace falta para vigilar el monte: nodos con sensores meteorológicos y de gases, una cámara motorizada de 360° con inteligencia artificial, comunicaciones redundantes y conexión directa con la plataforma SmartVigilance.
Cada fuente aporta lo suyo: los sensores calculan el riesgo y captan los primeros indicios de un incendio, la cámara lo confirma con imagen y los satélites amplían la visión sobre el territorio. La alarma solo se activa cuando al menos dos fuentes coinciden, así que hay menos falsas alarmas y se gana lo más valioso en un incendio: los primeros minutos.
El resultado, una vigilancia del monte más rápida, más fiable y con menos recursos.
- Sensores meteorológicos. Velocidad y dirección del viento, temperatura, humedad y presión atmosférica.
- Detección de gases. Medición de CO y CO2 para captar los primeros indicios de combustión.
- Cámara 360° con IA. Cámara motorizada de visión día y noche, con giro completo y zoom óptico de gran alcance.
- IA en el propio equipo. Unidad de proceso que analiza el vídeo en continuo y detecta humo y llama en milisegundos.
- Detección cruzada. La alerta solo se escala cuando al menos dos fuentes coinciden, en dos niveles: pre-alerta y alerta confirmada, por SMS y correo.
- Riesgo y satélite. Índice meteorológico de incendios (FWI) calculado en SmartVigilance y completado con información de satélite, con histórico y mapa.
- Comunicaciones redundantes. LoRaWAN, 4G, Ethernet y WiFi con doble vía y almacenamiento local, y opción vía satélite.
- Autónoma. Panel solar, batería y controlador integrados, con actualización, reinicio y recalibración a distancia.
- Robusta. Envolvente estanca y autoextinguible, preparada para trabajar todo el año en el monte.
- Abierta. Integración FIWARE (NGSI v2) y API REST con las plataformas provinciales y municipales, sin middleware.





